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	<title>Pensamiento económico &#8211; El Economista de Cuba</title>
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	<description>Publicación de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba</description>
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	<title>Pensamiento económico &#8211; El Economista de Cuba</title>
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		<title>Algunas ideas esenciales sobre el pensamiento económico del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Parte II)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. José Luis Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jan 2025 15:38:11 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Economía cubana]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[El pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz incursionó en múltiples esferas del saber humano. La insaciable sed de conocimientos que lo caracterizó durante toda su vida lo llevaron a formarse autodidactamente, en múltiples esferas del saber y a realizar aportes significativos en ciencias como la economía, a la que brindó especial atención, incluso [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz incursionó en múltiples esferas del saber humano.</p>
<p>La insaciable sed de conocimientos que lo caracterizó durante toda su vida lo llevaron a formarse autodidactamente, en múltiples esferas del saber y a realizar aportes significativos en ciencias como la economía, a la que brindó especial atención, incluso desde antes de 1959.</p>
<p>Una particularidad de los aportes de Fidel Castro al análisis de los problemas económicos y sociales presentes en su quehacer revolucionario consistió en que los mismos no se derivaron de un estudio puramente académico de las complejas realidades de la construcción del socialismo en Cuba y del mundo contemporáneo. Realmente fue la asimilación de conceptos funcionales a la política, derivados de un profundo estudio de la historia y la experiencia práctica de la construcción del proceso revolucionario de nuestro país, lo que le condujo a la formulación de conceptos que constituyen un singular aporte teórico y práctico en el ámbito de la economía. Fue así que su comprensión del vínculo dialéctico entre las decisiones económicas y las políticas, las dejó plasmadas sintéticamente cuando afirmó: “…no hay economía sin política, ni política sin economía.”[1]Para lograr esa visión integradora, Fidel supo combinar una valoración estratégica de todos los problemas económicos que analizaba, unido a la necesaria consideración de los detalles de su implementación con una táctica adecuada, en la cual siempre planteó más de una alternativa en la solución de los problemas.</p>
<p>En el texto que se presenta a continuación, se ha partido de tratar de organizar las ideas económicas de Fidel tomando en cuenta el contexto en que las mismas se expresaron, que casi siempre fueron recogidas en discursos, entrevistas y –en contadas ocasiones- en trabajos especialmente redactados por él, o libros. Estas características llevan a destacar determinados segmentos de intervenciones públicas en la mayoría de los casos como lo más significativo de su pensamiento, aunque –desde luego- esto no representa una selección exhaustiva o definitiva de sus ideas, para lo que será preciso emprender un estudio que demandará un trabajo investigativo de largo aliento.</p>
<h3>***</h3>
<h3>4.- Período de 1990 al 2006</h3>
<p>Al comenzar la crisis del Período especial se pondría a prueba la fortaleza del socialismo en Cuba, no ya para continuar el proceso de desarrollo, sino para preservar lo logrado y no sucumbir al enorme impacto de la crisis que representaba el derrumbe del socialismo en Europa y la desaparición de la URSS, proceso en el cual las ideas de Fidel mostrarían nuevamente su valor.</p>
<p>La visión previsora de la crisis que se avecinaba se puso de manifiesto en el discurso del 26 de julio de 1989, unos meses antes de que se produjera la caída del muro de Berlín en diciembre de ese año. En el mencionado discurso, Fidel asumió con valentía y audacia lo que ningún dirigente se atrevía a plantear en esos momentos, al señalar: “Tenemos que ser más realistas que nunca. Pero tenemos que hablar, tenemos que advertir al imperialismo que no se haga tantas ilusiones con relación a nuestra Revolución y con relación a la idea de que nuestra Revolución no pudiera resistir si hay una debacle en la comunidad socialista; porque si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o, incluso, que nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, ¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!”[1]</p>
<p>En los años 90 se pasó así del desarrollo a la resistencia,[2] adoptándose una estrategia centrada en conjurar el impacto de la crisis al menor costo social posible, al tiempo que se reinsertaba la economía cubana en las nuevas condiciones de la economía mundial.</p>
<p>Para enfrentar esta crisis el país debió adoptar medidas muy duras, pero que resultaban indispensables para la supervivencia. Múltiples discursos de Fidel se dedicaron a explicar estas medidas y entre ellos se destacan el del 26 de julio de 1993, donde se explicaron las medidas fundamentales que habría que adoptar. En esta ocasión Fidel señalaría: “Ahora tenemos que agudizar y multiplicar nuestra inteligencia, pero el éxito dependerá del pueblo, del apoyo del pueblo, de la comprensión del pueblo. Algunas de estas medidas son antipáticas, no nos gustan. De tal manera nos hemos adaptado a la igualdad, y con razón; de tal manera nos hemos adaptado a la equidad, que sufrimos cuando vemos a alguien disfrutando de un privilegio, porque no nos pasa por la mente. Y, bueno, habrá quiénes tengan privilegios que no tengan los demás, porque tienen un pariente, porque tienen una relación, porque les mandan dinero. Lo mejor es que todos y cada uno recibieran ese dinero, pero el pueblo va a recibir una parte apreciable de ese dinero para sus necesidades más vitales.”[3]</p>
<p>Otros dos discursos resultan indispensables para comprender las ideas de Fidel en el Período especial.</p>
<p>El primero es el discurso pronunciado en la apertura del IV Congreso del PCC, celebrado en octubre de 1991 en Santiago de Cuba, donde se explican detalladamente las condiciones que provocaron la necesidad de implantar el Período especial en Cuba en agosto de 1990 y su agudización.[4]</p>
<p>El segundo es el discurso del 5 de agosto de 1995 en el festival Cuba Vive en el que Fidel explica la base de las duras decisiones adoptadas frente a los invitados extranjeros del evento. Al respecto señalaría: “…si nosotros fuéramos un país de grandes riquezas petroleras u otros recursos semejantes, tal vez no hubiéramos ido al desarrollo del turismo en gran escala.  De memoria nos sabemos todas las consecuencias del desarrollo del turismo en gran escala; sin embargo, en las condiciones de nuestro país no podíamos prescindir de esto, como en las condiciones actuales de nuestro país no podíamos prescindir de la inversión extranjera (…) estamos bien conscientes de que durante muchos años combatimos la inversión extranjera, estamos bien conscientes de que durante muchos años nos sentíamos orgullosos de que el pueblo fuera dueño de todos sus recursos, de todas sus industrias y de todos los bienes del país; sin embargo, en las condiciones actuales no podíamos prescindir de la inversión extranjera en un grado mayor porque necesitábamos capital, tecnología y mercados.  Son los factores determinantes, lo contrario sería la parálisis, el estancamiento durante mucho tiempo. (…) Teníamos que crear empresas mixtas en tiempo relativamente breve, teníamos que aceptar la inversión extranjera, teníamos que hacer lo que hicimos con la despenalización de la moneda convertible, y tengan la seguridad de que nos dolió mucho, muchísimo, hacer esto último.  Y estábamos conscientes de las desigualdades que creaba, de los privilegios que creaba; pero tuvimos que hacerlo y lo hicimos.”</p>
<p>Más adelante en ese medular discurso concluiría: “Hemos dicho que estamos introduciendo elementos de capitalismo en nuestro sistema, en nuestra economía, eso es real; hemos hablado, incluso, de consecuencias que observamos del empleo de esos mecanismos. Sí, lo estamos haciendo. (…) ¿Quién tiene el poder? Esa es la clave, porque si lo tiene el pueblo, si lo tienen los trabajadores, no los ricos, no los millonarios, entonces se puede hacer una política en favor del pueblo, respetando los compromisos que se hayan acordado con determinadas empresas extranjeras…”[5]</p>
<p>En la arena internacional un elemento que se introduce con fuerza en los años 90 es la protección del medio ambiente y la necesidad de conjugar la misma con el proceso de desarrollo, tema especialmente abordado en el discurso pronunciado por el Comandante en Jefe en la Cumbre de la Tierra celebrada en junio de 1992.</p>
<p>En un discurso muy sintético y profundo se afirmaría: “Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.”[6]</p>
<p>A pesar de todos los esfuerzos realizados y los resultados económicos gradualmente alcanzados, el desarrollo social del país se vio seriamente afectado durante el Período especial. El conocimiento de esta realidad motivó que a partir de un profundo análisis de las condiciones políticas y sociales que enfrentaba el país, así como de la importancia del factor subjetivo en la construcción del socialismo, fuera madurando un conjunto de programas sociales y productivos que se enmarcaron en la Batalla de Ideas a partir de las conclusiones del VII Congreso de la UJC celebrado en diciembre de 1998 y que cobraría un impulso masivo –mediante tribunas abiertas- tras el secuestro del niño Elián González en diciembre de 1999.</p>
<p>Bajo la orientación de nuestro Comandante en Jefe, los nuevos programas representaron también un cambio cualitativo en la formulación e implementación de las políticas sociales, pues en ellos se combinaban enfoques estratégicos decisivos para nuestro desarrollo, con la aplicación de métodos y estilos de trabajo que permitieron concentrar esfuerzos y materializar resultados en los plazos más cortos posibles.</p>
<p>Los principios aplicados en la Batalla de Ideas reflejarían interesantes ideas del compañero Fidel sobre el desarrollo económico y social y las mismas quedaron plasmadas en el discurso clausura del VIII Congreso de la UJC celebrado en 2004, en el que explicaba:</p>
<ul>
<li>“Ningún joven debe quedar abandonado y ningún ciudadano depender de su suerte.</li>
<li>No hay problema sin solución, de lo que se trata es de encontrar alternativas.</li>
<li>La labor de coordinación que se ejecuta debe contar con el estudio constante para la toma de decisiones, información actualizada que tome en cuenta con toda precisión los detalles; meditar y pensar bien cada acción, actuar con rapidez y no perder nunca un minuto.</li>
<li>Encontrar nuevos métodos y mecanismos de coordinación para que todos los organismos y entidades participen bajo el concepto de que la prioridad está en los intereses del país por encima de contradicciones burocráticas, ansias protagónicas y celos institucionales.</li>
<li>Lograr una alta implicación y compromiso de los cuadros y trabajadores que participan en cada uno de los programas.</li>
<li>Aplicar la crítica y la reflexión oportunas.</li>
<li>Cada idea nos conduce siempre a otra nueva y ésta a otras y otras. Una idea nueva, por buena que parezca, debe ser sometida a pruebas y experimentos serios en condiciones reales.</li>
<li>La discreción y compartimentación son principios básicos en la labor de conducción y coordinación de los programas. Sólo se divulgarán éstos cuando ya sean realidades; evitaremos así promesas que puedan no cumplirse, o promesas cumplidas que luego se descuidan, olvidan y abandonan.</li>
<li>Las empresas que participan no deben tener ninguna ganancia ni tampoco pérdidas. Las obras se deberán ejecutar de manera rápida, al costo, con calidad y uso óptimo de los recursos.</li>
<li>Se garantizará el mantenimiento de los equipos y de las instalaciones puestos a disposición de los programas. Todo debe estar siempre como el primer día.”[7]</li>
<li>Paralelamente y en medio del desarrollo de estos programas, fue necesario renegociar –nuevamente- la deuda externa. Teniendo en cuenta esta situación, el Comandante en Jefe orientó una revisión a fondo del uso de la divisa en la producción y los servicios, reclamando una mayor eficiencia en el mismo, proceso que se desarrollaría en todas las ramas de la economía entre los años 2003 y 2004.</li>
</ul>
<p>En efecto, en su discurso del 6 de marzo del 2003, Fidel señalaba: “En el terreno de la economía aplicaremos nuevas experiencias que hemos adquirido en los últimos tiempos. La producción y el ahorro de petróleo continuarán aumentando.</p>
<p>Estamos en mejores condiciones que nunca para incrementar la eficiencia y establecer mucha más disciplina en nuestras empresas, que priorizando el autofinanciamiento en divisas cometen a veces errores que en definitiva gravitan sobre los recursos centrales del país.</p>
<p>Mucho hemos aprendido y mucho más seguiremos aprendiendo. Nuevas fuentes de ingreso surgen y el rigor en la administración de los recursos deberá incrementarse. Viejos y nuevos malos hábitos deberán ser erradicados. La eterna vigilancia es el precio de la honradez y la eficiencia.”[8]</p>
<p>Por otro lado, una nueva etapa que señala una mayor profundización en el análisis de los fenómenos de la economía mundial, se inauguraría con la celebración de los eventos Globalización y Desarrollo, celebrados anualmente en La Habana de 1998 a 2012 y que fueran presididos por Fidel Castro hasta el año 2006. En estos eventos, donde participarían cientos de personalidades de todo el mundo –incluyendo representantes del Banco Mundial y el FMI- se debatieron ampliamente las características de la evolución de la economía mundial en estos años, ocasión propicia para retomar el estudio de diferentes temas por parte del Comandante en Jefe.</p>
<p>Una ponencia especial –a modo de discurso de clausura del evento correspondiente a enero de 1999- muestra una síntesis de las concepciones de Fidel Castro sobre los principales problemas de la economía mundial en esos momentos, lo que ofrece una valoración sintética de sus criterios sobre el tema a la luz de la experiencia de muchos años.[9] Otros discursos de importancia en los eventos Globalización y Desarrollo se pronunciarían en el año 2002,[10] y 2003[11]. En estos discursos destaca el análisis de la coyuntura mundial y el debate en torno a conceptos de desarrollo que se exponen entre los participantes.</p>
<p>Finalmente, la experiencia acumulada por Fidel a lo largo de muchos años de enfrentamiento a las dificultades que afectaban a la sociedad cubana, -sometida a un férreo bloqueo por parte de EE.UU.- motivó en él profundas reflexiones en un discurso pronunciado en la Universidad de La Habana el 17 de noviembre del 2005.</p>
<p>En esa ocasión extraería una serie de conclusiones de vigencia permanente para el proceso revolucionario cubano, al subrayar: “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo.” Más adelante volvería a referirse a un tema medular y de total vigencia en la actualidad: “ Les hice una pregunta, compañeros estudiantes, que no he olvidado, ni mucho menos, y pretendo que ustedes no la olviden nunca, pero es la pregunta que dejo ahí ante las experiencias históricas que se han conocido, y les pido a todos, sin excepción, que reflexionen:  ¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?  Cuando los que fueron de los primeros, los veteranos, vayan desapareciendo y dando lugar a nuevas generaciones de líderes, ¿qué hacer y cómo hacerlo?  Si nosotros, al fin y al cabo, hemos sido testigos de muchos errores, y ni cuenta nos dimos.” Finalmente el Comandante en Jefe nos alertaba: “Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.”[12]</p>
<h3>***</h3>
<p>No es posible en un breve espacio que pueda siquiera resumirse completamente el caudal de ideas del líder de la Revolución a lo largo de su existencia.[13] No obstante, siempre serán visibles elementos esenciales en el pensamiento de Fidel sobre los temas económicos, donde se destacan el vínculo esencial entre política y economía y donde el primer aspecto siempre tendrá prioridad, así como la necesaria secuencia y ordenamiento entre lo táctico y lo estratégico en la batalla por el desarrollo.</p>
<p>Sin embargo, es posible apreciar que enorme importancia tiene para todos los cubanos –pero especialmente para los jóvenes- conocer lo que se logró con las ideas de Fidel para que Cuba siga siendo hoy ejemplo de dignidad, firmeza y espíritu revolucionario, aun en medio de las mayores dificultades.</p>
<p>Su honestidad y ética revolucionaria formaron parte esencial de su papel como líder. Su espíritu autocrítico al valorar la obra revolucionaria –con su inevitable cuota de errores propios toda Revolución- siempre estuvo presente al mostrar los resultados del trabajo de nuestro pueblo</p>
<p>El fue capaz de avizorar el desarrollo de los acontecimientos políticos, sociales y económicos en cada momento y preparar a nuestro pueblo para enfrentarlos. Y en ese camino recorrido nunca dio cabida al pesimismo, jugando un papel muy importante como pedagogo y educador social, aun en las circunstancias más difíciles, para demostrar que no hay tarea imposible si se lucha sin descanso por convertir los sueños en realidad.</p>
<h3>Referencias</h3>
<p>[1] Ver Fidel Castro “Discurso del 14 de febrero del 2003”<a href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2025/01/02/algunas-ideas-esenciales-sobre-el-pensamiento-economico-del-comandante-en-jefe-fidel-castro-ruz-parte-ii/httpwww.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/140203e" target="_blank" rel="nofollow noopener">httpwww.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/140203e</a>.html</p>
<p>[2] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 26 de julio de 1989” <a href="http://cuba.cu/gobierno/discursos/1989/esp/f260789e./html" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://cuba.cu/gobierno/discursos/1989/esp/f260789e./html</a><br />
[3] En realidad fue necesario atenuar un grupo de medidas propias del proceso de desarrollo, pero sin renunciar al mismo. Ejemplo de ello sería el avance de la biotecnología que se mantiene en esos años a pesar de todas las carencias y dificultades del Período Especial.<br />
[4] La creación de las Tiendas de Recaudación de Divisas (TRD) en 1993 fue un mecanismo diseñado para captar parte de las remesas en divisas que entrarían al país, dándole un uso social. Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 26 de julio de 1993 en Santiago de Cuba”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1993/esp/f260793e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1993/esp/f260793e</a>.html<br />
[5] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Octubre 10 de 1991”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1991/esp/f101091e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1991/esp/f101091e</a>.html<br />
[6] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 6 de agosto de 1995” http://<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1995/esp/f060895e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1995/esp/f060895e</a>.html<br />
[7] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 12 de junio de 1992”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1992/esp/f120692e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1992/esp/f120692e</a>.html<br />
[8] Ver Fidel Castro “Discurso clausura pronunciado en el VIII Congreso de la UJC. Diciembre 5 de 2004”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/f051204e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/f051204e</a>.html<br />
[9] Ver Fidel Castro “Discurso del 6 de marzo del 2003” http://<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f060303e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f060303e</a>.html<br />
[10] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 22 de enero de 1999”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1999/esp/f220199e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1999/esp/f220199e</a>.html<br />
[11] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 15 de febrero de 2002” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2002/esp/f150202e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2002/esp/f150202e</a>.html<br />
[12] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 14 de febrero de 2003” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f140203e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f140203e</a>.html<br />
[13] Ver Fidel Castro “Discurso del 17 de noviembre del 2005”  http://<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e</a>.html<br />
[14] Una valiosa recopilación de ideas del Comandante en Jefe puede encontrarse en la entrevista realizada por el periodista Ignacio Ramonet, publicada bajo el título “Cien horas con Fidel”, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Segunda Edición, La Habana 2006.</p>
<p>Fuente: CUBADEBATE</p>
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		<title>Algunas ideas esenciales sobre el pensamiento económico del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (I)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. José Luis Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Dec 2024 06:17:34 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz incursionó en múltiples esferas del saber humano.</p>
<p>La insaciable sed de conocimientos que lo caracterizó durante toda su vida lo llevaron a formarse autodidactamente, en múltiples esferas del saber y a realizar aportes significativos en ciencias como la economía, a la que brindó especial atención, incluso desde antes de 1959.</p>
<p>Una particularidad de los aportes de Fidel Castro al análisis de los problemas económicos y sociales presentes en su quehacer revolucionario consistió en que los mismos no se derivaron de un estudio puramente académico de las complejas realidades de la construcción del socialismo en Cuba y del mundo contemporáneo. Realmente fue la asimilación de conceptos funcionales a la política, derivados de un profundo estudio de la historia y la experiencia práctica de la construcción del proceso revolucionario de nuestro país, lo que le condujo a la formulación de conceptos que constituyen un singular aporte teórico y práctico en el ámbito de la economía. Fue así que su comprensión del vínculo dialéctico entre las decisiones económicas y las políticas, las dejó plasmadas sintéticamente cuando afirmó: “…no hay economía sin política, ni política sin economía.”[1]Para lograr esa visión integradora, Fidel supo combinar una valoración estratégica de todos los problemas económicos que analizaba, unido a la necesaria consideración de los detalles de su implementación con una táctica adecuada, en la cual siempre planteó más de una alternativa en la solución de los problemas.</p>
<p>En el texto que se presenta a continuación, se ha partido de tratar de organizar las ideas económicas de Fidel tomando en cuenta el contexto en que las mismas se expresaron, que casi siempre fueron recogidas en discursos, entrevistas y –en contadas ocasiones- en trabajos especialmente redactados por él, o libros. Estas características llevan a destacar determinados segmentos de intervenciones públicas en la mayoría de los casos como lo más significativo de su pensamiento, aunque –desde luego- esto no representa una selección exhaustiva o definitiva de sus ideas, para lo que será preciso emprender un estudio que demandará un trabajo investigativo de largo aliento.</p>
<h3><strong>Los temas económicos en el pensamiento de Fidel Castro</strong></h3>
<p>De acuerdo con la forma en que fueron madurando sus ideas y el enfoque prevaleciente en cada momento, tanto en lo referido a la economía cubana, como a la economía internacional, las ideas esenciales de Fidel y los documentos que las contienen pudieran agruparse cronológicamente de la forma siguiente.</p>
<p><strong>1. Periodo anterior a 1959</strong></p>
<p>Ajeno a debates académicos formales, pero poseedor ya entonces de una cultura marxista en ciernes, Fidel Castro plantearía en 1953 en el juicio a que se le sometió por el asalto al cuartel Moncada, un alegato en su autodefensa que sintetiza su pensamiento político y socioeconómico, alegato que se conocería posteriormente como “La Historia me Absolverá”, donde se planteaba: “El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo, he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.”[2] Sobre esta formulación se plantearía posteriormente: “En el Programa del Moncada, que con toda claridad expusimos ante el tribunal que nos juzgó, estaba el germen de todo el desarrollo ulterior de la Revolución. Su lectura cuidadosa evidencia que nos apartábamos ya por completo de la concepción capitalista del desarrollo económico y social.”[3]</p>
<p>Desde el punto de vista social y económico estas ideas mostraban ya una visión integradora del desarrollo, con la inclusión de componentes económicos y sociales, lo que puede considerarse un aporte significativo, en momentos en que prevalecía –entre los teóricos de la ciencia económica- una concepción del desarrollo que lo reducía al crecimiento económico solamente.</p>
<p>Con posterioridad su concepción del desarrollo sería precisada frecuentemente en múltiples discursos. De tal modo, en 1981 expresaría “El desarrollo no solo es económico, sino también social. Puede haber un crecimiento económico, deformado o dependiente, que no sirva a este objetivo, ni conduzca a los fines esperados. Una política económica y social acertada debe tener como centro y preocupación al hombre.”[4]</p>
<p><strong>2. Periodo del 1 de enero de 1959 hasta 1963-64</strong></p>
<p>En estos años comenzaría a avizorarse en múltiples discursos la visión sobre los temas económicos en la formulación de un programa de desarrollo para Cuba basado en la industrialización, pero también múltiples ideas sobre los problemas del desarrollo en los países subdesarrollados.</p>
<p>Ya en La Historia me Absolverá Fidel Castro había colocado la industrialización como un tema fundamental. También en el propio año 1959, al asumir el cargo de Primer Ministro, había destacado entre los propósitos del gobierno la inversión de 2 000 millones de pesos para el desarrollo industrial[5] y en su intervención en la Reunión de los 21 celebrada en Buenos Aires en mayo de ese año, se había referido –con una notable profundidad- al debate sobre la industrialización propuesta por la CEPAL, unido a las fuentes de la inversión para desarrollarla y la conveniencia de la integración económica en América Latina.[6]</p>
<p>Una vez cumplido el Programa del Moncada en octubre de 1960 y proclamado el carácter socialista de la Revolución en abril de 1961, se planteó el programa de industrialización acelerada en Cuba como la base del proceso de desarrollo, tesis que se acercaba a la industrialización sustitutiva de importaciones que proclamaba la CEPAL en esos años, así como con la experiencia de la aplicación del modelo industrialista aplicado por los países socialistas europeos. La introducción de estas valoraciones se concretaría en el Plan Cuatrienal de Desarrollo 1962-1965, donde se destacaría el inicio de la planificación como elemento central del incipiente sistema de dirección económico socialista del país, con una percepción clara de la necesidad de que la elaboración de los planes se desarrollara con la participación de los trabajadores.[7] Una práctica presente desde entonces por el Comandante en Jefe fue no implementar ninguna decisión económica importante si no contaba con la comprensión y apoyo de la población.</p>
<p>En este sentido, vale la pena destacar que la concepción del plan suponía ya desde entonces, como política permanente, contemplar también los aspectos sociales junto al desarrollo industrial: “Este plan tiende a la solución de una serie de problemas. Está, por ejemplo, primero que nada, el aumento de los bienes de consumo necesarios para el pueblo. Una de las metas. La creación de todos los empleos posibles, del máximo de empleo posible para el pueblo; los planes de educación, es decir, crear las condiciones que permitan estudiar a toda la población escolar de nuestro país; las construcciones de viviendas necesarias a satisfacer las necesidades de nuestro pueblo; los servicios, por ejemplo, del transporte, que son tan importantes. Y, fundamentalmente, crear las bases de una industria capaz de construir maquinarias y de asegurar el desarrollo de nuestra economía.”[8]</p>
<p>En este punto es necesario apuntar algunas características del pensamiento económico de Fidel ya presentes desde esos años.  Se trata de su visión analítica y su valoración crítica de las experiencias de la construcción socialista en otros países y su enfoque táctico flexible ante los resultados de la experiencia práctica concreta en la aplicación de la estrategia y la política económica previamente acordadas en nuestro país.</p>
<p>La visión crítica de otras experiencias se materializó a inicios de los años 60 en la constatación –presente ya en 1963- de que el país no se encontraba preparado para un proceso de industrialización acelerada, por carecer de la infraestructura y el nivel de calificación de la fuerza de trabajo indispensable para ello. A esto se añadía que, debido a una implementación inadecuada del desarrollo industrial,  unido a la diversificación de la agricultura, asociada al rechazo de la producción azucarera, se produjo una reducción notable de la producción de azúcar,[9] lo que había provocado un desbalance comercial externo de 578 millones de dólares, situación que creaba una tensión muy fuerte en nuestras finanzas internacionales, al reducirse significativamente nuestras exportaciones..</p>
<p>Una rectificación necesaria y creativa no se hizo esperar por parte de Fidel, como práctica cotidiana y autocrítica, al evaluar los resultados de las decisiones económicas adoptadas.  En efecto, fue así que se produjo una reformulación de la estrategia de desarrollo a partir de los recursos que realmente se disponían en esos momentos y las posibilidades que se abrían en el comercio con los países socialistas. La base de esa reformulación se aprecia claramente en el discurso del 10 de agosto de 1963 cuando Fidel señaló: “Hubo un tiempo que no sabíamos bien qué íbamos a hacer con la agricultura, entre otras cosas porque veníamos influidos por una serie de ideas del pasado con el problema de la caña, la falta de mercados para la caña, la supresión de las cuotas azucareras; durante un tiempo nos mantuvieron desorientados, hasta que descubrimos las posibilidades de mercado enorme que había en el campo socialista para nuestros productos.”[10]</p>
<p>Así en el discurso del 2 de enero de 1965 se señalaría: “La agricultura será, pues, la base de nuestro desarrollo económico y la agricultura será la base de nuestro desarrollo industrial.”[11] Más adelante se precisaría: “No se ha desechado la industrialización, sino que se ha puesto el énfasis principal en el desarrollo económico del país, dando a la agricultura el máximo de impulso durante estos años.”[12] Se ganaría así el tiempo indispensable con vistas a preparar las condiciones para una industrialización gradual, mientras que se desarrollaba la base alimentaria nacional para el consumo y la exportación, centrando este último en el crecimiento de la producción azucarera.[13]</p>
<p>Otro elemento que ratifica la visión crítica de Fidel, más allá de la experiencia de otros modelos socialistas lo fue su posición frente al debate promovido por el Che en esos años y la crítica que formularía al modelo del cálculo económico vigente en los países socialistas de entonces.[14]En este sentido vale la pena destacar la conclusión a la que había arribado el Che en 1965 cuando señalaba admonitoriamente “Nuestra tesis es que los cambios producidos a raíz de la Nueva Política Económica (NEP) han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores: la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se están resolviendo hoy a favor de la superestructura; se está regresando al capitalismo.”[15]</p>
<p>Al respecto la evidencia histórica nos muestra que -aunque Fidel no participó directamente en los debates-, en aquellos momentos se puso de manifiesto que las ideas del líder de la Revolución coincidían con los conceptos esenciales y las críticas planteadas por el Guerrillero Heroico. Así el 1º de mayo de 1966 subrayaría: “Nosotros vamos desarrollando nuestras ideas. Entendemos que las ideas marxistas-leninistas requieren de un incesante desarrollo; entendemos que un cierto estancamiento se ha producido en ese campo y vemos incluso que a veces se aceptan universalmente, fórmulas que nuestra opinión se pueden apartar de la esencia del marxismo leninismo.”[16]</p>
<p><strong>3. Periodo de 1965 a 1970</strong></p>
<p>A partir de 1965 todo el esfuerzo económico del país se concentraría en la elevación de la producción azucarera hasta llegar a 10 millones de toneladas de azúcar en 1970, volumen cuya venta se aseguraba por las favorables condiciones alcanzadas por los acuerdos alcanzados con la URSS para su adquisición.</p>
<p>Por otro lado, desde los años precedentes, se desarrollaban intensos debates en el contexto de la búsqueda del camino para la construcción del socialismo en el contexto de las reformas económicas de la URSS y los países socialistas europeos, debates en los cuales Cuba mantendría su posición a favor de la lucha revolucionaria en los países subdesarrollados, defendiendo la necesidad de la unidad de todos los movimientos progresistas, más allá de la confrontación propia de la guerra fría de aquellos años. Esto se pondría de manifiesto en el discurso del 13 de marzo de 1965, donde se evidenciaron las consecuencias para la lucha revolucionaria de las divergencias entre el Partido Comunista de China y el Partido Comunista de la Unión Soviética. Al respecto Fidel señalaría “¡En materia de discordia, desgraciadamente ha habido bastante y un buen poco más de lo necesario, y un buen poco más de lo conveniente a los intereses de los pueblos y desgraciadamente, útil a los intereses de los enemigos de los pueblos!” [17]</p>
<p>Con posterioridad estas divergencias se harían más evidentes al examinar las consecuencias de la entrada de las tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia en agosto de 1968.[18]</p>
<p>Todas las ideas reflejadas en la estrategia de desarrollo económico del país se irían conformando ya desde estos años paralelamente con la visión de Fidel acerca del indispensable desarrollo de la ciencia y la técnica, para ser capaces de multiplicar el valor de nuestros productos y servicios, en un país que no poseía cuantiosos recursos naturales.</p>
<p>En efecto, ya el 15 de enero de 1960 el Comandante en Jefe afirmaría, con una visión estratégica de largo alcance, que: “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento…”[19]</p>
<p>La experiencia de los años 60 llevó también a una importante formulación por parte de Fidel Castro en 1969. En el discurso del 20 de diciembre de ese año, se expuso: “Marx concibió el socialismo como resultado del desarrollo. Hoy para el mundo subdesarrollado el socialismo ya es incluso condición del desarrollo.”[20]</p>
<p>Sin embargo, en la búsqueda de un modelo de desarrollo acorde a nuestras necesidades y tradiciones, durante la segunda mitad de los años 60 se cometieron errores de idealismo, que derivaron en una subestimación de la ciencia económica y que serían analizados críticamente años después en el I Congreso del PCC en 1975.</p>
<p>Siguiendo su invariable línea ética de reconocer los errores y la política para corregirlos, Fidel señalaría en el Informe Central de ese evento: “Es preciso señalar que el trabajo económico no ocupó el centro de la atención durante los primeros diez años. En este primer período de la Revolución la supervivencia frente a la subversión imperialista, las agresiones militares y el implacable bloqueo económico, ocuparon el esfuerzo principal de la nación.” Y más adelante añadiría: “En la construcción de nuestra economía hemos adolecido indudablemente de errores de idealismo y en ocasiones hemos desconocido la realidad de que existen leyes económicas objetivas a las cuales debemos atenernos.”[21]</p>
<p>Al implementarse un nuevo Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), aprobado en el I Congreso del PCC, basado en la aplicación de los principios del llamado cálculo económico, Fidel ratificaría importantes conceptos al subrayar: “Ahora bien, ningún sistema en el socialismo puede sustituir la política, la ideología, la conciencia de la gente, porque los factores que determinan la eficiencia en la economía capitalista son otros que no pueden existir de ninguna manera en el socialismo y sigue siendo un factor fundamental y decisivo el aspecto político, el aspecto ideológico y el aspecto moral.”[22]</p>
<p><strong>4. Periodo de 1971 a 1989</strong></p>
<p>La valoración del socialismo como sistema y la necesidad de recursos financieros externos para el desarrollo llevaba a la conclusión de que –en la experiencia de la Revolución cubana- solo con la colaboración del socialismo como sistema sería factible avanzar rápidamente hacia el desarrollo. Así había quedado formulada expresamente esa idea en el discurso del 1º de mayo de 1971, cuando se afirmaba: “…nosotros hemos podido avanzar no solo porque hemos hecho cambios sociales y los hemos sabido defender, sino porque hemos establecido el nuevo orden económico internacional en nuestras relaciones con los países socialistas.”[23]</p>
<p>Más adelante esta tesis se complementaría con una visión más integral acerca del significado del sistema socialista para el desarrollo, cuando el 2 de diciembre de 1976 Fidel planteó: “…debemos decir que la primera y genial concepción del socialismo fue la del socialismo como consecuencia del desarrollo. Mas, cuando una parte del mundo se desarrolló extraordinariamente y otra se quedó increíblemente subdesarrollada, el socialismo como sistema se ha convertido ya, incluso, en una condición del desarrollo.”[24]</p>
<p>En línea con lo anterior, Cuba se incorporaría al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) en 1972, mientras que también promovía la integración entre nuestro país y América Latina y el Caribe. En el seno de este mecanismo de integración Cuba recibiría un tratamiento preferencial, particularmente centrado en la URSS.</p>
<p>Al respecto Fidel abogaría también por avanzar en la ciencia y la tecnología en los marcos del CAME, pero ante las dificultades para su desarrollo en el terreno de la computación y la biotecnología, tomando en cuenta que ya en 1971 Cuba había sido capaz de producir su propia computadora y que se creó en 1986 el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, de nivel mundial, se buscó su desarrollo fuera del esquema de integración.</p>
<p>Por otro lado, gracias al prestigio alcanzado por la obra revolucionaria y por la capacidad de liderazgo de Cuba, encabezada por Fidel, en 1979 Cuba pasa a presidir en su VI Cumbre, el Movimiento de Países no Alineados (MPNA).</p>
<p>A lo largo de los años 80 se incrementaría por parte de Fidel la elaboración de tesis que en la arena internacional permitieran no solo denunciar los problemas generados por el capitalismo en el mundo subdesarrollado, sino también ofrecer alternativas para enfrentarlos generando un consenso de aceptación en todas partes, incluyendo el engarce del financiamiento para el desarrollo con la paz en el mundo, mediante la reducción del gasto militar y el peligro de la guerra.</p>
<p>Destacan particularmente en este sentido, el discurso pronunciado por Fidel en la ONU al hablar como Presidente del Movimiento de Países No Alineados, cuando lanzó una propuesta audaz para elevar el financiamiento para el desarrollo de los países subdesarrollados al señalar: “Es imprescindible movilizar estos fondos adicionales como aporte del mundo desarrollado y de los países con recursos, al mundo subdesarrollado en los próximos 10 años. Si queremos paz, harán falta estos recursos. Si no hay recursos para el desarrollo no habrá paz. Algunos pensarán que estamos pidiendo mucho; yo pienso que la cifra es todavía modesta. Según datos estadísticos, como expresé en el acto inaugural de la Sexta Cumbre de los Países No Alineados, el mundo invierte cada año en gastos militares más de 300 000 millones de dólares. Con 300 000 millones de dólares se podrían construir en un año 600 000 escuelas con capacidad para 400 millones de niños; ó 60 millones de viviendas confortables con capacidad para 300 millones de personas; ó 30 000 hospitales con 18 millones de camas; ó 20 000 fábricas capaces de generar empleo a más de 20 millones de trabajadores; o habilitar para el regadío 150 millones de hectáreas de tierra, que con un nivel técnico adecuado pueden alimentar a 1 000 millones de personas. Esto despilfarra la humanidad cada año en la esfera militar. Considérese, además, la enorme cantidad de recursos humanos en plena juventud, recursos científicos, técnicos, combustible, materias primas y otros bienes. Este es el precio fabuloso de que no exista un verdadero clima de confianza y de paz en el mundo.”[25]</p>
<p>Este discurso destacaría la continuidad histórica de las posiciones de Fidel sobre los problemas del desarrollo si se compara con sus palabras pronunciadas en ese mismo escenario el 26 de septiembre de 1960, cuando afirmó: “Estamos, en fin, con todas las nobles aspiraciones de todos los pueblos.  Esa es nuestra posición.  Con todo lo justo estamos y estaremos siempre: contra el coloniaje, contra la explotación, contra los monopolios, contra el militarismo, contra la carrera armamentista, contra el juego a la guerra.  Contra eso estaremos siempre.  Esa será nuestra posición.”[26]</p>
<p>En 1983 Fidel prepararía como informe final de su mandato al frente del Movimiento de Países No Alineados lo que devendría en su análisis más sistemático y profundo sobre los problemas del desarrollo económico y social del mundo, publicado como libro bajo el título “La crisis económica y social del mundo” el contenido de este informe conserva una significativa actualidad, en tanto que muchos de los problemas que en él se denuncian permanecen o se han agravado.[27]</p>
<p>Posteriormente Fidel desarrollaría una batalla trascendental a escala mundial cuando en el verano de 1985 propusiera cancelar la impagable deuda externa del Tercer Mundo reduciendo el gasto militar para compensar esta operación, tesis que había anticipado ya en NN.UU. en 1979.</p>
<p>En el encuentro referido al tema de la deuda de América Latina y el Caribe el Comandante en Jefe demostraría con datos irrefutables sus conclusiones: “Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o político del problema. Pero nosotros decimos también: es un imposible político. Los gobiernos no están en condiciones, en ningún país de América Latina, de aplicar esas medidas del Fondo Monetario, en ninguno; ni a sangre y fuego pueden hacerlo.”[28]</p>
<p>En el ámbito de la economía nacional y pese a las advertencias realizadas por el Comandante en Jefe en relación al sistema de dirección de la economía se cometieron serios errores que se examinarían críticamente en el III Congreso del PCC en diciembre de 1986.[29] Posteriormente se expresaría “Los sistemas de dirección y planificación de la economía pueden ser mejores o peores, pueden ser más eficientes o menos eficientes, pero en nuestro país, lo grave fue que al lado de un sistema de dirección y planificación con sus virtudes y sus defectos –y les confieso que los defectos son bastantes, que también están de rectificarse-, lo malo, lo grave fue la creencia de que los mecanismos resolvían automáticamente los problemas; la creencia, la creencia estúpida, de que los mecanismos iban a hacer el trabajo del partido, que los mecanismos iban a construir el socialismo, que los mecanismos iban a promover el desarrollo.”[30]</p>
<p>Todo este proceso llevaría al desarrollo del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, que se aplicaría entre 1986 y 1990.</p>
<p>Igualmente, en medio de las tensiones de la economía de los años 80 se aprobaron decisiones que permitieron renegociar la deuda externa en moneda libremente convertible entre 1982 y 1986, así como iniciar el desarrollo del turismo internacional, ante las dificultades que se comienzan a confrontar en las relaciones económicas internacionales debido a la modificación de un grupo de aspectos de la política económica externa que se emprende en la URSS, bajo el gobierno de Mijail Gorbachov.</p>
<p>Fuente: CUBADEBATE</p>
<h3><strong>Referencias</strong></h3>
<p>[1] Ver Fidel Castro “Discurso del 14 de febrero del 2003”<a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2024/12/22/algunas-ideas-esenciales-sobre-el-pensamiento-economico-del-comandante-en-jefe-fidel-castro-ruz/httpwww.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/140203e" target="_blank" rel="nofollow noopener">httpwww.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/140203e</a>.html</p>
<p>[2] Ver Fidel Castro “La Historia me absolverá” Ediciones Políticas, La Habana, 1973, p. 43<br />
[3]Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 26 de julio de 1973” http//www.cuba.cu/gobierno/discursos.<br />
[4] Ver Fidel Castro: “Desarrollo, subdesarrollo y Tercer Mundo” Editora Política, La Habana 1991, p. 78. Discurso en la inauguración del II Congreso de la Asociación de los Economistas del Tercer Mundo, Ciudad de La Habana, 26 de abril de 1981.<br />
[5] “…porque estamos pensando que se invierta, por lo menos, 2 000 millones de pesos en industrias. Debemos declarar que esta época, la época revolucionaria, marca una era buena para las inversiones industriales…” Ver Fidel Castro “Discurso en el acto de toma de posesión como Primer Ministro el 16 de febrero de 1959” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/c160259e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/c160259e</a>.html<br />
[6] Ver Fidel Castro “Discurso ante el Consejo Económico de los 21, Buenos Aires, 2 de mayo de 1959” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f020559e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f020559e</a>.html<br />
[7] La prioridad otorgada a los primeros esfuerzos por lograr esos objetivos llevaron a designar a 1962 como “Año de la Planificación”.<br />
[8] Ver Fidel Castro “Informe en la Reunión sobre los Planes para el Desarrollo Económico de la Nación para 1962 el 20 de octubre de 1961” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f201061e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f201061e</a>.html<br />
[9] La producción de azúcar cayó de 6.8 a 3.9 millones de toneladas entre 1961 y 1963.<br />
[10] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 10 de agosto de 1963”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f100863e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f100863e</a>.html<br />
[11] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 2 de enero de 1965” http//<a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2024/12/22/algunas-ideas-esenciales-sobre-el-pensamiento-economico-del-comandante-en-jefe-fidel-castro-ruz/www.cuba.cu/gobierno/discursos" target="_blank" rel="nofollow noopener">www.cuba.cu/gobierno/discursos</a>.<br />
[12] Ver Fidel Castro entrevista concedida a la revista Sucesos de México, 10 de septiembre de 1966.<br />
[13] Paralelamente se logró acordar con la URSS un programa que permitiría incrementar gradualmente las exportaciones en 400 millones de dólares anuales mediante la producción de 10 millones de toneladas de azúcar en 1970.<br />
[14] Ver Ernesto Guevara “El Gran Debate sobre la economía en Cuba 1963-1964” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 2004. Una valoración de las ideas del Che puede verse en el discurso de Fidel Castro “Discurso por el XX aniversario de la caída en combate de Ernesto Che Guevara. Octubre 8 de 1987”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1987/esp/f081087e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1987/esp/f081087e</a>.html<br />
[15] Ver Ernesto Che Guevara “Apuntes críticos a la Economía Política” Centro de Estudios Che Guevara, Ocean Press, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006, p.27.<br />
[16] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 1º de mayo de 1966” <a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos</a>.  Durante los años 60 en varios discursos del Comandante en Jefe se manifestaron diferencias de principio con los países socialistas de entonces, pero siempre planteadas con la mayor firmeza, espíritu unitario y respeto posible<br />
[17] Ver Fidel Castro “Discurso del 13 de marzo de 1965”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1965/esp/f130365e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1965/esp/f130365e</a>.html<br />
[18] Ver Fidel Castro “Discurso para analizar los acontecimientos de Checoslovaquia. La Habana 23 de agosto de 1968” Ediciones COR #16, La Habana, 1968.<br />
[19] Ver Fidel Castro “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia” periódico Granma, 11 de marzo de 2014  www.granma.cu<br />
[20] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 20 de diciembre de 1969” <a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos</a><br />
[21] Ver “Informe presentado al I Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana 17 de diciembre de 1975” Ediciones OR (Octubre-Diciembre). La Habana, 1975.<br />
[22]  Ver Fidel Castro “Informe del Comité Central del PCC al Primer Congreso” Editora Política, La Habana 1978, p.156.<br />
[23] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 1º de mayo de 1971” en<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1971/esp/f010571e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1971/esp/f010571e</a>.html<br />
[24] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 2 de diciembre de 1976”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1976/esp/f021276e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1976/esp/f021276e</a>.html<br />
[25] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en la Asamblea General de la ONU el 12 de octubre de 1979”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f121079e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f121079e</a>.html<br />
[26] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en la Asamblea General de la ONU el 26 de septiembre de 1960”<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1960/esp/f260960e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1960/esp/f260960e</a>.html<br />
[27] Ver Fidel Castro “La crisis económica y social del mundo” Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1983.<br />
[28] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en el Encuentro de América Latina y el Caribe sobre la deuda externa.” La Habana, 3 de agosto de 1985.<a href="http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1985/esp/f030885e" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1985/esp/f030885e</a>.html<br />
[29] Ver Fidel Castro “Informe Central. Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.<br />
[30] Ver Fidel Castro “Una lección de esperanzas. V Congreso de la UJC” Editora Política, La Habana, 1987.</p>
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		<title>Evoca experto tres libros sobre el pensamiento económico de Fidel</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Fidel Rendón, Agencia Cubana de Noticias]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Aug 2024 03:50:28 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[El Doctor en Ciencias Económicas Ramón Pichs Madruga, director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), evocó hoy la edición de tres libros que conectan el pensamiento de Fidel Castro, en este campo del saber, con el desempeño de esa prestigiosa institución. A raíz de la celebración el 13 de agosto del aniversario [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El Doctor en Ciencias Económicas Ramón Pichs Madruga, director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), evocó hoy la edición de tres libros que conectan el pensamiento de Fidel Castro, en este campo del saber, con el desempeño de esa prestigiosa institución.</p>
<p>A raíz de la celebración el 13 de agosto del aniversario 98 del natalicio del líder histórico de la Revolución, y de que hace 45 años fundara el CIEM, consultado por la Agencia Cubana de Noticias el experto recordó tales textos de extraordinaria utilidad y vigencia, contentivos de discursos, valoraciones o ideas del Comandante en jefe.<br />
«La crisis económica y social del mundo. Sus repercusiones en los países subdesarrollados, sus perspectivas sombrías y la necesidad de luchar si queremos sobrevivir», se titula el primero de esos volúmenes con la firma de Fidel.</p>
<p>En 1983 la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado lo sacó a la luz como Informe a la VII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados en Nueva Delhi, India, explicó el destacado académico.<br />
Pichs subrayó que en la presentación del material el autor reconoció las contribuciones de investigadores de la mencionada institución y de otras como el Centro de Investigaciones de la Economía Internacional, de la Universidad de La Habana.<br />
El segundo libro, de un colectivo de autores en su mayoría del CIEM, es «El pensamiento económico de Fidel Castro en las relaciones económicas internacionales», emitido en 2018 por la Editorial Academia.<br />
Con prólogo de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en 2023 salió la tercera y más reciente publicación, esta vez en manos de la Editorial José Martí.</p>
<p>Se trata de «El actual orden económico internacional: un obstáculo al desarrollo. El principal reto para el Grupo de los 77 y China», y fue publicada por la Presidencia y también participaron expertos de varias instituciones.<br />
Al decir de Pichs Madruga ese último libro, con aportes y la experiencia de la mayor de Las Antillas tras estar al frente de ese importante bloque de países en desarrollo, confirma la vigencia del pensamiento de Fidel sobre tales temas, 40 años después de la salida del texto «La crisis económica y social del mundo&#8230;.»<br />
Precisamente el espacio televisivo Cuadrando la caja, que sale los domingos a las 7:00 pm por el canal Caribe y se retransmite en la semana, estará dedicado hoy al pensamiento económico del Comandante en jefe.<br />
También entre otros temas hará referencia al 45 aniversario de la creación del CIEM por el líder histórico de la Revolución y a su visita al centro el 13 julio 2010, comentó el experto a la ACN.</p>
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		<title>Carlos Rafael Rodríguez: intelectual, político y economista revolucionario</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Granma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Dec 2023 06:37:45 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[La desaparición física hace 26 años de Carlos Rafael, como era conocido popularmente, privó al país de un fiel luchador y revolucionario cubano de larga trayectoria Carlos Rafael Rodríguez Rodríguez, político, diplomático, escritor, periodista, economista y revolucionario cubano de larga trayectoria fue dirigente del Estado y del Partido Comunista de Cuba, hasta 1997 en que murió, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>La desaparición física hace 26 años de Carlos Rafael, como era conocido popularmente, privó al país de un fiel luchador y revolucionario cubano de larga trayectoria</em></p>
<p>Carlos Rafael Rodríguez Rodríguez, político, diplomático, escritor, periodista, economista y revolucionario cubano de larga trayectoria fue dirigente del Estado y del Partido Comunista de Cuba, hasta 1997 en que murió, a los 84 años, un 8 de diciembre.</p>
<p>La desaparición física hace 26 años de Carlos Rafael, como era conocido popularmente, privó al país de un fiel luchador que nació hace 110 años, el 23 de mayo de 1913 en Cienfuegos, se unió con 17 años al Directorio Estudiantil Universitario en esa ciudad contra la dictadura de Gerardo Machado, y sufrió prisión en 1931.</p>
<p>Matriculó en la Universidad de La Habana y se graduó de Doctor en Derecho Civil y en Ciencias Políticas, Sociales y Económicas en la Universidad de La Habana en 1939, en condición de primer expediente; de un total de 33 asignaturas, recibió 33 calificaciones de sobresaliente, 31 premios ordinarios y cuatro extraordinarios, así como el Premio Nacional González Lanusa <em>In Memoriam</em>, al mejor estudiante de Derecho.</p>
<p>Fue uno de los fundadores del Grupo literario Ariel y de la revista <em>Segur</em> en 1934, y en 1935 integró el Comité de Huelgas Universitario que dirigió las luchas estudiantiles. Por desavenencias con la política entreguista del Directorio, renunció a su cargo de Alcalde y pasó a formar parte del Ala Izquierda Estudiantil, bajo la dirección del Partido Comunista de Cuba, organización a la que ingresó en 1936.</p>
<p>En su vida periodística fue subdirector del semanario <em>Resumen</em>, fundado por el Partido Comunista y clausurado por el gobierno en 1935; miembro del Consejo de Dirección de la revista <em>Universidad de la Habana</em> (1935) y cofundador, con Nicolás Guillén, José Antonio Portuondo, Ángel Augier y otros escritores de izquierda, de la revista <em>Mediodía</em> (1936).</p>
<p>Era también miembro de la Comisión de Estudios Constitucionales de la Dirección Nacional del Partido Comunista y fundó, con Juan Marinello y Ángel Augier, la editorial Páginas.</p>
<p>Entre 1938 y 1940 codirigió la publicación <em>El Comunista</em>. Al graduarse, en 1939, se dedicó enteramente a la lucha revolucionaria y tuvo a su cargo la dirección del Partido Unión Revolucionaria Comunista, que posteriormente se transformó en Partido Socialista Popular.</p>
<p>Fue ministro sin cartera en el gobierno constitucional de Fulgencio Batista, de 1940 a 1944. Ocupó cargos directivos en la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales y en la Asociación de Fomento de la Economía Cubana. Como miembro fundador del Partido Socialista Popular (PSP), formó parte de su Buró Ejecutivo Nacional, al que perteneció hasta su disolución en 1960, y de cuyo diario <em>Noticias de Hoy</em>, fue director.</p>
<p>Dirigió la lucha clandestina del PSP contra la tiranía de Fulgencio Batista. En junio de 1958 fue designado representante del PSP ante Fidel Castro Ruz, en la Sierra Maestra. Regresó a La Habana dos meses después, para coordinar la ayuda que brindarían los miembros de su Partido a las tropas rebeldes, que se proponían realizar la invasión a occidente, las cuales estuvieron dirigidas por los comandantes guerrilleros Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. Retornó nuevamente a la Sierra donde permaneció durante los últimos meses de la lucha insurreccional.</p>
<p>A partir del triunfo de la Revolución fue director del <em>Periódico Hoy</em>, órgano del Comité Nacional del PSP, de 1959 a 1962, miembro de la dirección nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y después de la dirección nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), entre 1960 y 1965.</p>
<p>Ocupó el importante cargo de Presidente del Instituto Nacional de la Reforma Agraria entre 1963 y 1965, y luego Ministro Presidente de la Comisión Nacional de Colaboración Económica y Científico Técnica desde 1965 hasta 1976.</p>
<p>Además, fue miembro del Consejo de Dirección de <em>Cuba Socialista</em> entre 1961 y 1967; representante permanente de Cuba en el CAME desde julio de 1972, y viceprimer ministro para el sector de Organismos Exteriores desde noviembre de 1972 hasta diciembre de 1976.</p>
<p>Carlos Rafael Rodríguez fue, además, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), desde su creación, en octubre de 1965, y de su secretariado de 1965 a 1976. En el Primer Congreso del PCC (diciembre de 1975) fue elegido miembro de su Comité Central y posteriormente de su Buró Político y Secretariado.</p>
<p>El 2 de noviembre de 1976 fue electo por la Asamblea de Cienfuegos diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y el 3 de diciembre de ese mismo año fue elegido vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros.</p>
<p>Como diplomático tuvo gran participación en los delicados contactos extraoficiales que se produjeron entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos durante las décadas de 1970 y 1980. En noviembre de 1981, en medio de la agresiva campaña anticubana de la administración de Reagan, sostuvo una entrevista secreta en México con Alexander Haig, en la cual reafirmó la posición de principios de Cuba sobre los temas relacionados con la ayuda a los movimientos revolucionarios en Centroamérica y África.</p>
<p>En su vida recibió numerosas condecoraciones nacionales y extranjeras; escribió unos 18 libros sobre política, economía, historia, literatura y filosofía marxista, así como numerosos artículos.</p>
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		<title>La Economía Política en el Ché (Parte II)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. Ernesché Rodríguez Asien]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Jun 2023 14:39:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[!]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
		<category><![CDATA[economía latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[mercado]]></category>
		<category><![CDATA[pensamiento económico]]></category>
		<category><![CDATA[subdesarrollo]]></category>
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					<description><![CDATA[Che tuvo varias importantes responsabilidades en la dirección de la Revolución que le exigieron nuevas competencias para las que se preparó, y que forjaron su pensamiento económico: El 7 de octubre de 1959 fue designado Jefe del Dpto. del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). El 26 de noviembre de 1959 fue nombrado Presidente del [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Che tuvo varias importantes responsabilidades en la dirección de la Revolución que le exigieron nuevas competencias para las que se preparó, y que forjaron su pensamiento económico:</p>
<ul>
<li>El 7 de octubre de 1959 fue designado Jefe del Dpto. del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).</li>
<li>El 26 de noviembre de 1959 fue nombrado Presidente del Banco Nacional de Cuba.</li>
<li>El 23 de febrero de 1961 fue nombrado Ministro de Industrias hasta 1965.</li>
</ul>
<p>En el Ministerio de Industrias es donde permanece la mayor parte del tiempo y la envergadura de sus responsabilidades le obligan a estudiar Economía, Filosofía, Contabilidad, Estadísticas y Programación Lineal.</p>
<p>Che decía que sin conocer “El Capital” no se podía ser un economista en todo el sentido de la palabra y se dedicó durante varios años a su estudio con el profesor soviético Anastasio Mancilla.</p>
<p>Fue de los primeros en plantear la necesidad de una Escuela de Economía, no solo como institución sino como escuela de pensamiento; y fueron varias las categorías económicas aplicables a la construcción del socialismo analizadas por él.</p>
<p>Latinoamérica y el subdesarrollo en el pensamiento del Che</p>
<p>A pesar de que los productos latinoamericanos dependen de una gran producción manufacturera de alto valor agregado, a los países de la región se les hace difícil colocarlos en el mercado internacional.</p>
<p>Paradójicamente, los países subdesarrollados representan aproximadamente el 85 % de la población mundial, y producen menos del 25 % del producto global.</p>
<p>Existen una serie de características estructurales esenciales que tipifican la homogeneidad de los países latinoamericanos subdesarrollados:</p>
<ul>
<li>El peso fundamental de la economía de la población económicamente activa está en la agricultura;</li>
<li>Son economías abiertas basadas en la exportación de un grupo reducido de productos, generalmente primarios, que constituyen la fuente primordial del ingreso del país y existe un bajo nivel de vida de la población, acompañado de elevados niveles de desempleo, analfabetismo, malnutrición y otros males sociales.</li>
</ul>
<p>Aunque no podemos apartarnos en el análisis del hecho de que los países latinoamericanos son heterogéneos y homogéneos a la vez, conviene valorarlos en su conjunto. Esto implica reconocer sus trayectorias y modelos de desarrollo aplicados. Si alguien dio una visión de lo que era el subdesarrollo fue el comandante Ernesto Guevara, quien empleando una original analogía señaló:</p>
<p>“Un enano de cabeza enorme y tórax henchido es subdesarrollado en cuanto a que sus débiles piernas o sus cortos brazos no articulan con el resto de su anatomía; es el producto de un fenómeno teratológico que ha distorsionado su desarrollo. Eso es que lo que en realidad somos nosotros, los suavemente llamados subdesarrollados, en verdad países coloniales, semicoloniales y dependientes.” 1</p>
<p>De estas palabras se deriva que el Che no vinculó la existencia del subdesarrollo a ningún fatalismo geográfico, sociológico, ni psicológico; mucho menos lo redujo a una cuestión de pocos ingresos. Lo asoció a distorsiones en la economía y la sociedad de un determinado país ocurridas a lo largo de un proceso histórico marcado por el colonialismo y el imperialismo que bloquearon el camino de la industrialización, y con ella, fueron alteradas sus condiciones y formas de desarrollo futuro.</p>
<p>“El <em>subdesarrollado</em>, o el <em>desarrollo distorsionado</em>, conlleva peligrosas especializaciones en materias primas que mantienen en la amenaza del hambre a todos nuestros pueblos. Nosotros, los subdesarrollados, somos también los del monocultivo, los del monoproducto, los del monomercado. Un producto único cuya incierta venta depende de un mercado único que impone y fija condiciones”</p>
<p>Por tanto, su surgimiento está asociado al colonialismo primero y al neocolonialismo después. Se caracteriza por la dependencia estructural que define sus rasgos y la dinámica de su movimiento. El subdesarrollo, como parte del sistema global capitalista, atomiza las sociedades, las fragmenta y las hace muy vulnerables.</p>
<p>Las clases dominantes internas mantienen y definen sus estrechos vínculos con el capitalismo y no están interesadas en eliminar el <em>statu quo</em> que les garantiza su posición.</p>
<p>En Cuba, tenemos la ventaja de que el Gobierno Revolucionario tiene la voluntad política y, desde el poder, se puede ir construyendo y saliendo poco a poco de las deformaciones estructurales que padecemos desde hace siglos y que, desde luego, no se pueden resolver en pocos años.</p>
<p>El subdesarrollo y el desarrollo hay que verlos desde el punto de vista multidimensional, pues no basta tener en cuenta la dimensión económica, sino que las dimensiones sociales, culturales, políticas y medioambientales, entre otras, son de crucial importancia.</p>
<p>El origen y la consolidación del subdesarrollo están ligadas a la conformación del modo de producción capitalista y a su expansión mundial. Es un fenómeno interno y externo a la vez. La socialización capitalista de la producción avanza tanto hacia lo interno de cada nación, como hacia el exterior. A través de la transnacionalización, la socialización capitalista avanza hacia el exterior, proceso que, según su conveniencia, ha ido anexando de manera selectiva aquellos territorios, economías y sectores con menor grado de desarrollo, pero que garantizan la obtención de grandes sumas de ganancias al capital de los países centrales del sistema.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Continúa</em>…</p>
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		<title>La Economía Política en el Che (Primera parte)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. Ernesché Rodríguez Asien]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Jun 2023 11:09:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
		<category><![CDATA[che guevara]]></category>
		<category><![CDATA[economista]]></category>
		<category><![CDATA[pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[En cada proceso revolucionario ocurrido en América Latina, uno puede detectar la influencia del «Guevarismo». El legado del Che vive en el imaginario colectivo de los luchadores, en el debate de los métodos, las estrategias y la naturaleza de sus luchas. Su mensaje es una semilla que en 30 años ha echado raíces en la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En cada proceso revolucionario ocurrido en América Latina, uno puede detectar la influencia del «Guevarismo». El legado del Che vive en el imaginario colectivo de los luchadores, en el debate de los métodos, las estrategias y la naturaleza de sus luchas. Su mensaje es una semilla que en 30 años ha echado raíces en la cultura política de la izquierda latinoamericana desarrollando tallos, hojas, y dando frutos. O dicho de otro modo, como uno de los hilos rojos que, desde Río Grande hasta la Patagonia, se han fabricado el tejido de los sueños, utopías y acciones revolucionarias.</p>
<p>El Che no sólo fue un heroico combatiente, fue, además, un pensador revolucionario, un precursor de un proyecto político y ético por el cual luchó y murió. La filosofía que le da coerción, color y calor a su empuje ideológico es un profundo y original humanismo revolucionario.</p>
<p>Para el Che, el verdadero comunista, el verdadero revolucionario es quien considera los problemas de la humanidad como suyos; aquel que «siente profundamente cada vez que un hombre muere en cualquier parte del mundo; y se llena de una gran felicidad cada vez que aparece la bandera de la libertad en cualquier parte del mundo». Su internacionalismo fue un modo de vida, una creencia secular, un imperativo categórico de una profunda sensibilidad; fue la más original, pura, combativa y concreta expresión de su humanismo revolucionario.</p>
<p>El Che solía repetir una frase de José Martí que resume los colores de la dignidad humana: «A un hombre verdadero le debe doler cuando otro es golpeado en la cara». Su lucha por conseguir este tipo de dignidad humana era la fuerza detrás de sus acciones, desde la batalla de Santa Clara hasta su última apuesta en la sierra boliviana.</p>
<p>El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, no sólo era la novela que leía en la Sierra Maestra y con la que enseñaba literatura a los reclutas campesinos, con su protagonista se identificó irónicamente en la última carta a sus padres “Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo”.</p>
<p>Su humanismo fue sin duda Marxista, pero el suyo fue un tipo de marxismo poco ortodoxo, que se alejó radicalmente de los dogmas encontrados en los libros o en las interpretaciones «estructuralistas» y «antihumanistas» que emergieron en Europa y Latinoamérica a mediados de los años ´60. El Che demostró gran interés en los escritos del joven Marx, en sus «Manuscritos Económicos y Filosóficos de 1844»; porque esa obra sugiere concretamente «que el hombre es un ser individual, mientras que los problemas de su liberación pertenecen al ser social», enfatizando la relevancia de la lucha de la conciencia humana contra la enajenación: «sin este tipo de conciencia envolvente del ser social del hombre, el comunismo no es posible».</p>
<p>Enemigo mortal del capitalismo y del imperialismo, Ernesto Guevara soñó con un mundo de justicia y libertad donde el hombre dejaría de explotar a su prójimo. El hombre de esta nueva sociedad, a quien llamó «el hombre nuevo» o «el hombre del siglo XXI», sería un individuo que, después de romper con la enajenación, se uniría con sus vecinos en solidaridad y hermandad universal». Este nuevo mundo debe ser un mundo de socialismo. Como dijo el Che en su <em>Carta a la Tricontinental</em> (1967), «No queda otra alternativa; la revolución socialista o una caricatura de revolución».</p>
<p>A pesar de que nunca elaboró una teoría acabada del rol de la democracia en la transición socialista, rechazó las concepciones autoritarias y dictatoriales que hicieron tanto daño a las creencias socialistas en este siglo.</p>
<p>A aquellos que sostienen que las personas deben ser educadas desde arriba, a ese dogma falso rechazado por Marx en su «Tesis sobre Feuerbach» sobre quién le enseñará al profesor, el Che contestó en un discurso en 1960: «El primer paso para educar al pueblo es presentarle la revolución. Nunca dejes creer que le puedes ayudar a conquistar sus derechos a través de la educación por sí solo, mientras que deben aguantar un gobierno despótico. Primero, y ante todo, enséñales a conquistar sus derechos, y a medida que ganen representación en el gobierno aprenderán lo que les enseñes y mucho más; sin mucho esfuerzo se convertirán en profesores mejores que los demás».</p>
<p>En otras palabras, la única pedagogía que es libertaria es aquella que permite al pueblo que se eduque a través de la práctica revolucionaria, o como dijo Marx en <em>Ideología Alemana</em>, «en la actividad revolucionaria, los cambios personales coinciden con una modificación de las condiciones».</p>
<p>En marzo de 1965, Guevara escribió el ensayo «El socialismo y el hombre en Cuba», en el cual puso bajo escrutinio los modelos socialistas prevalentes en los países de Europa del Este y, siempre desde un punto de vista humanista y revolucionario, repudió a aquellas naciones cuya intención era derrotar al capitalismo basándose en sus fetichismos. «En la persecución del objetivo quijotesco de construir el socialismo a través del uso de herramientas gastadas heredadas del capitalismo –incentivos materiales individuales, ganancias, etc.– podríamos encontrar que llegamos a un camino sin salida&#8230; Para construir el comunismo mientras fortalecemos los pilares de la sociedad, debemos crear el hombre nuevo.»</p>
<p>Con relación a los problemas económicos fundamentales que el socialismo tenía que enfrentar con la mayor urgencia, el Che redactó una serie de artículos que fueron publicados en la revista “Nuestra Industria”:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>* Acerca de los Costos de Producción.</p>
<p>* La actitud ante el trabajo.</p>
<p>* Los intereses económicos y los estímulos.</p>
<p>* Método de dirección y cControl de la economía.</p>
<p>* La planificación socialista.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Continúa…</em></p>
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		<title>El pensamiento económico del Che y algunos debates actuales (II)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ANEC]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jun 2022 17:17:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[El pensamiento económico del Che se expresó a través de múltiples análisis, debates y conferencias, los cuales nutrieron un significativo volumen de trabajos, si tenemos en cuenta el tiempo que debía dedicar a las tareas que debía asumir en la dirección del país. En este sentido vale destacar que en su comprensión de los problemas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El pensamiento económico del Che se expresó a través de múltiples análisis, debates y conferencias, los cuales nutrieron un significativo volumen de trabajos, si tenemos en cuenta el tiempo que debía dedicar a las tareas que debía asumir en la dirección del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido vale destacar que en su comprensión de los problemas económicos de la transición al socialismo, siempre partió de un punto esencial: la valoración crítica sobre el papel de las relaciones monetario-mercantiles, la ley del valor y el mercado, especialmente en lo relativo  a la construcción consciente de la nueva sociedad y la necesidad de superar las contradicciones que estas relaciones engendraban.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este análisis de los temas económicos siempre se expresó unida con la valoración social y política de los mismos. La definición de lo que consideraba como comunismo evidenció claramente esta visión integral al señalar: “En nuestra posición, el comunismo es un fenómeno de conciencia y no solamente un fenómeno de producción; y que no se puede llegar al comunismo por la simple acumulación mecánica de cantidades de productos puestos a disposición del pueblo.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a la altura de los años 60 del pasado siglo, el estudio de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo no había llegado a conclusiones definitivas. La complejidad del tema y la inexperiencia en la construcción de la nueva sociedad, unido a errores de interpretación de la teoría marxista del valor, planteaban un desafío enorme para cualquiera que pretendiera dar una respuesta teórica y práctica al problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La opinión de Marx y Engels sobre el tema había partido de considerar la desaparición del mercado en el socialismo, tomando en cuenta la elevada socialización de la producción que debía alcanzarse y por tanto, la posibilidad de una expresión directa del carácter social del trabajo, sin que fuera necesaria la intermediación del intercambio mercantil para ello. Al respecto, Engels plantearía “Tan pronto como la sociedad se adueñe de los medios de producción y los aplique a esta, socializándolos directamente, el trabajo de cada individuo, por mucho que difiera su carácter específicamente útil, adquirirá de antemano y directamente el carácter de trabajo social.”<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn2" rel="nofollow">[2]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, la interpretación de Lenin sobre la existencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo inicialmente no difería -en esencia- de la que habían expresado con anterioridad Marx y Engels, pero con el triunfo de la Revolución de Octubre el líder soviético tendría que enfrentar situaciones que no pudieron ser previstas por los clásicos del marxismo que lo antecedieron, los cuales siempre evitaron especular sobre las peculiaridades del desarrollo socialista posteriores al triunfo revolucionario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad Marx solo había llegado en su trabajo “Crítica al Programa de Gotha,”<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn3" rel="nofollow">[3]</a> a establecer la necesidad de un período de transición entre el capitalismo y el socialismo, en el que estarían presentes aun elementos propios de la sociedad capitalista, pero no podía anticipar la elevada complejidad que este proceso supondría al triunfar la revolución en el país más atrasado de la Europa de entonces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue así que pocos meses después del triunfo revolucionario en Rusia, el país se sumergía en una sangrienta guerra civil durante tres años, la que fue acompañada por una política –conocida como el comunismo de guerra- la cual llevó, por imperativo de las circunstancias de la contienda bélica, a la desaparición de las relaciones mercantiles en la economía de entonces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero con el fin de la guerra civil,  surgió la necesidad de restaurar la economía del país que estaba completamente devastada.  El análisis desarrollado por Lenin entonces tomó en cuenta que la estructura económica básica de Rusia, constituida por la pequeña producción de una enorme masa de campesinos a los que había que incentivar a través de la libertad de comercio, unida al inevitable desarrollo del capitalismo que de ello se derivaría, por lo que no quedaba otra salida que reconocer las relaciones monetario-mercantiles abriendo un espacio para su desarrollo hasta llegar –incluso- a cierta forma de capitalismo de Estado como única alternativa en esas circunstancias, en las que se demandaba el apoyo del campesinado y recursos de todo tipo para sobrevivir.<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn4" rel="nofollow">[4]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Emergió así en 1921 la Nueva Política Económica (conocida por sus siglas en inglés como NEP) la que Lenin siempre concibió como un retroceso táctico inevitable para salvar el país ante circunstancias excepcionales, reconociendo claramente el carácter transitorio de estas concesiones al expresarse “Nos hemos replegado hacia el capitalismo de Estado. Pero nos hemos replegado en la medida debida. Ahora nos replegamos hacia la regulación estatal del comercio. Pero nos replegaremos en la medida debida. Hay ya síntomas de que se vislumbra el final de este repliegue, de que se vislumbra en un futuro no muy lejano la posibilidad de cesar este repliegue.”<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn5" rel="nofollow">[5]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las medidas adoptadas entonces en Rusia generaron desde entonces una intensa polémica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante muchos años con posterioridad a la implantación de la NEP se ha pretendido dar a esta política económica específica un carácter universal, como si se tratase de una regularidad del socialismo. Al respecto Ernesto Che Guevara agudamente señalaría “Como se ve la situación económica y política de la Unión Soviética hacía necesario el repliegue de hablara Lenin. Por lo que se puede caracterizar esta política como una táctica estrechamente ligada a la situación histórica del país, y, por tanto, no se le debe dar validez universal a todas sus afirmaciones.”<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn6" rel="nofollow">[6]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre este tema llaman la atención aun hoy los intentos de revalorizar la NEP –y especialmente la fórmula del capitalismo de Estado- para aplicarla en la política económica de nuestro país, sin tomar en cuenta la diferencia de circunstancias y el contexto que separan -a cien años vista- la Rusia de 1921 de la Cuba actual.<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn7" rel="nofollow">[7]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con posterioridad a la muerte de Lenin la discusión sobre la acción de la ley del valor en el socialismo y su relación con la planificación continuó durante algunos años, vinculándose este debate sobre la política económica con el que se desarrollaba en torno a la estrategia de desarrollo a implementar en la URSS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como se conoce, se enfrentaron diversas posiciones. Por un lado se encontraban las tesis defendidas por Nicolás Bujarin, que mantenía una posición que reconocía en esencia la vigencia de la ley del valor, al tiempo que defendía una industrialización gradual basada en una no confrontación con el campesinado al que consideraba incluso podría enriquecerse.<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn8" rel="nofollow">[8]</a> Por otro lado, estaban las ideas de Eugenio Preobrazensky publicadas en su libro de 1926 “La Nueva Economía”<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn9" rel="nofollow">[9]</a>en el que defendía la extracción del excedente económico agrícola mediante un intercambio no equivalente con la industria socialista, conformando  lo que denominó la ley de la acumulación socialista originaria que actuaría imponiéndose a la acción de la ley del valor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos debates donde participaron múltiples economistas y políticos soviéticos de entonces preponderó –no obstante–  la valoración sobre las relaciones monetario-mercantiles como algo heredado del capitalismo y no esencialmente asociado al desarrollo propio del socialismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente estas discusiones quedaron truncas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La solución a las contradicciones que se generaron con la aplicación de la NEP y las tensiones a ellas asociadas, no recibieron el tratamiento político previsto por Lenin, que suponía el desarrollo gradual de la cooperación en el campo, en la medida en que se alcanzara un mayor desarrollo en el país.<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn10" rel="nofollow">[10]</a> Por el contrario, las contradicciones señaladas fueron enfrentadas con medidas políticas de coerción y represión injustificada, que caracterizaron el proceso de colectivización forzosa de la tierra realizado principalmente entre 1929 y 1933, basado en una polémica interpretación sobre la lucha de clases enarbolada en el partido dirigido ya entonces por J. Stalin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se produjo así –por medios coactivos y extraeconómicos- la captación de los recursos de acumulación, generados en mayor medida por la economía campesina para emprender la industrialización soviética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto que este desarrollo ocurría, no se brindó espacio para el esclarecimiento teórico de las relaciones monetario-mercantiles, limitándose la discusión a partir de los años 30 del siglo pasado al abordarse separadamente el empleo de las categorías mercantiles, según los principios del cálculo económico.<a href="applewebdata://24A48D05-2C83-4288-80C7-1C820E876DD7#_ftn11" rel="nofollow">[11]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El vacío conceptual que ello representó tendría importantes consecuencias para la construcción del socialismo en la URSS y en los países que emprendieron ese camino tiempo después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sería hasta años más tarde, una vez concluida la  Segunda Guerra Mundial,  que se convocó nuevamente a un debate científico del tema a partir de la necesidad de dar una respuesta coherente a un tema medular en la construcción del socialismo exponiéndose las conclusiones de ese análisis por Stalin en su conocido trabajo de 1952 “Los problemas económicos del socialismo en la URSS”. En este documento se daba una explicación a la permanencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo a partir de la existencia de distintas formas de propiedad, en tanto que a la presencia de categorías mercantiles en el seno de la propiedad estatal se le atribuía un carácter formal y solo vinculado a los efectos del cálculo estadístico-contable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta interpretación –que repetía los errores de los años 20- solo sería gradualmente superada en el transcurso de los debates que se efectuaron en el contexto de la reforma económica a implementar y que duraron en la URSS desde 1958 hasta 1965, precisamente en los momentos en que el Che debatía también estos cruciales temas en Cuba.</p>
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		<title>El pensamiento económico del Che y algunos debates actuales (I)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ANEC]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jun 2022 17:15:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pensamiento económico]]></category>
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					<description><![CDATA[Uno de los aportes esenciales del Che a la Revolución cubana es, sin duda alguna, su pensamiento económico. Lamentablemente en muchas ocasiones, cuando se le recuerda, no se hace referencia a esta arista de sus ideas, aun cuando sus concepciones sobre la construcción económica en el socialismo fueron fundamentales desde  los inicios de nuestra Revolución, [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Uno de los aportes esenciales del Che a la Revolución cubana es, sin duda alguna, su pensamiento económico. Lamentablemente en muchas ocasiones, cuando se le recuerda, no se hace referencia a esta arista de sus ideas, aun cuando sus concepciones sobre la construcción económica en el socialismo fueron fundamentales desde  los inicios de nuestra Revolución, coincidentes con los conceptos esenciales de Fidel en ese terreno y de un valor conceptual imperecedero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo esto, especialmente para nuestros jóvenes resulta muy importante tener muy presentes algunos aspectos de lo que constituyen sus ideas medulares sobre la Economía Política del socialismo. Todo ello cobra particular relevancia cuando nos encontramos en el proceso de transformaciones económicas más complejo y profundo de la historia revolucionaria, enmarcado en los propósitos de la Tarea Ordenamiento y donde –aparentemente para algunos- las soluciones del presente se circunscriben a la economía aplicada, sin que medie la política como elemento sustancial al socialismo, idea que fuera sintetizada magistralmente por Fidel cuando expresó en varias oportunidades que –en nuestras condiciones- no hay economía sin política, ni política sin economía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el triunfo mismo de enero de 1959, el Che asumió un conjunto de responsabilidades en la esfera de la economía, que lo llevaron a ocupar puestos en la dirección del Departamento de Industrialización del INRA, la Presidencia del Banco Nacional de Cuba y finalmente como ministro de Industrias, a partir de 1961. En todos esos cargos desarrolló una intensa labor, pero sobre todo, nos mostró la importancia de dedicar tiempo a los estudios aún en medio de las responsabilidades más complejas, tal y como también haría Fidel a lo largo de su existencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Che fue un hombre extraordinario en muchos sentidos, pero su constancia en el análisis de los temas económicos en particular, fue ejemplar.  De este modo, se enfrascó en el estudio de El capital con Anastasio Mansilla, un profesor hispano-soviético considerado una autoridad en el conocimiento de la obra cumbre de Carlos Marx;  estudió matemáticas aplicadas a la economía con Salvador Vilaseca, un destacado profesor universitario cubano y se dedicó a investigar lo que todavía eran ciencias casi desconocidas en Cuba en la década de los años 60, tales como la programación lineal y el desarrollo incipiente de la computación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una enorme enseñanza y ejemplo en ello si tomamos en cuenta que en todo este proceso de gestación de las ideas del Che se da también en medio múltiples polémicas en el entonces llamado campo socialista.<a href="applewebdata://7575FAF4-23C5-4993-83CB-81B44BF11A27#_ftn2" rel="nofollow"><strong>[2]</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, venían desarrollándose entre 1960 y 1965 profundas reformas económicas en los países socialistas europeos, que proclamaban cada vez más la necesidad de desarrollar el mercado en las condiciones del socialismo, pero con una visión en las posiciones que se iban asumiendo frente a las insuficiencias del sistema de dirección vigente, que descartaban el posible perfeccionamiento de la planificación y el papel del ser humano en la construcción del socialismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Che conoció profundamente los temas que se discutían y propició su debate público en Cuba, especialmente en lo referido a la construcción del socialismo en nuestro país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el debate que se desarrolló –básicamente entre 1963 y 1964-, participaron también científicos que estaban muy familiarizadas con las reformas en Europa y que expusieron sus puntos de vista incorporándolos a la discusión en Cuba, a donde fueron invitados por el Che. Tal fue el caso de Charles Bettelheim, marxista francés defensor del cálculo económico, o el de Ernest Mandel, economista belga, trotskista en aquellos años, que exponía criterios que partían de una crítica al dogmatismo presente en las posiciones soviéticas tradicionales. También tomaron parte  en la polémica destacados pensadores de izquierda  como Paul Baran y Paul Sweezy de Estados Unidos, y otros economistas latinoamericanos, que de una u otra manera contribuyeron al debate propugnado por el Che y de los que se publicaron varios trabajos en Cuba durante esos años. <a href="applewebdata://7575FAF4-23C5-4993-83CB-81B44BF11A27#_ftn3" rel="nofollow"><strong>[3]</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como ya se planteó, no existía entonces una situación ideal para el desarrollo de estas discusiones, pero prevalecieron las preocupaciones del Che sobre la teoría que debía presidir las transformaciones revolucionarias, en medio de la situación política y económica por la que atravesó Cuba en los primeros años de los 60 y en la que se dieron profundos debates ideológicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue la época en que se produjo la invasión de Playa Girón en 1961; afloró el sectarismo<a href="applewebdata://7575FAF4-23C5-4993-83CB-81B44BF11A27#_ftn4" rel="nofollow"><strong>[4]</strong></a> en 1962, fenómeno que amenazaba seriamente la unidad en torno a la Revolución; se llevó a cabo la Segunda Reforma Agraria en 1963 a partir del complejo proceso de lucha de clases que se desató en el campo; la propia Lucha Contra Bandidos, que abarcó desde  1961 hasta 1965, con un costo enorme para el país —cobró  cientos de vidas y costó alrededor de mil millones de dólares en pérdidas materiales esos 5 años―, sin olvidar las enormes tensiones internacionales que provocó la Crisis de Octubre en 1962.<a href="applewebdata://7575FAF4-23C5-4993-83CB-81B44BF11A27#_ftn5" rel="nofollow"><strong>[5]</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos esos procesos estaban incidiendo en la realidad cubana, por lo que desarrollar en ese contexto un debate económico que iba de lo conceptual a los efectos prácticos, era realmente un esfuerzo muy grande en aquellos años y el Che lo llevó adelante con una gran disciplina y con una gran honestidad, convencido de la importancia de la Economía Política en la construcción del socialismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es el objetivo aquí siquiera reseñar todas las ideas y tesis  que emergieron en medio de todas las discusiones y a las que el Che se refirió directa o indirectamente en diversos artículos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, resulta importante volver a estudiar lo que pueden considerarse como ideas medulares del Comandante Ernesto Guevara en torno a la teoría económica del socialismo, siguiendo el llamado que hacía el Comandante en Jefe en su discurso del 8 de octubre de 1987: “…sería una incultura creer que hay un solo modo de hacer las cosas y que tiene que ser ese solo modo, surgido de la práctica concreta, en determinado tiempo y circunstancias históricas; lo que pido, lo que me limito a pedir, es un poco de más cultura, consistente en conocer otros puntos de vista tan respetados, tan dignos y tan coherentes como los puntos de vista del Che.”<a href="applewebdata://7575FAF4-23C5-4993-83CB-81B44BF11A27#_ftn6" rel="nofollow"><strong>[</strong></a></p>
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