sector economico

El mercado es un sistema de relaciones sociales en el que predomina el intercambio de mercancías con la mediación de otras y que, como tendencia, establecen equivalencias.

Después de determinada fase de desarrollo este sistema de relaciones es regulado, e intervenido, de muy diversas formas hasta convertirse en normas internacionales que regulan acuerdos que se suscriben por países y organismos en el comercio internacional y bilateral, tanto al interior de cada nación como en distintas organizaciones como la Organización Mundial de Comercio, por citar un ejemplo.

La asignación centralizada de recursos no es hija de la planificación ni del socialismo, es fruto de las necesidades tecnológicas, la elevada socialización y estandarización, y la concentración de la producción.

El sistema de relaciones mercantiles contribuye a identificar y satisfacer necesidades. La asignación centralizada de recursos permite satisfacer esas necesidades, y la planificación es el instrumento técnico, político y humano que las identifica y desarrolla el sistema de relaciones mercantiles acordes a cada momento. Estos elementos son consustanciales a todas las formaciones socio económicas con distinto grado de desarrollo.

Lo predominante del modo de producción capitalista es que las relaciones mercantiles alcanzan prácticamente todos los ámbitos de la naturaleza y la vida humanas, convierte en mercancía la fuerza que genera riquezas y parte de ella es expropiada de forma privada de manera creciente y acumulativa, generando contradicciones insalvables al desarrollo de la sociedad, la naturaleza y las personas. En el capitalismo, la asignación centralizada y la planificación se subordinan a intereses privados.

El socialismo se propone eliminar las contradicciones que la apropiación privada de la riqueza genera, y establece una apropiación y distribución colectiva para que las relaciones mercantiles y de producción se subordinen al interés colectivo. El papel de coordinación, conducción y desarrollo de la planificación cambia en función del interés general.

El empleo único, unilateral y prolongado –por razones de crisis, seguridad, sanciones y guerra económica–, de la asignación centralizada de recursos, sin utilizar otras de las muchas herramientas de la planificación, ha generado la distorsión de sus funciones; y ha causado también la percepción y confusión de que la planificación es la asignación centralizada de recursos, lo cual es en realidad su antítesis.

La planificación es la necesidad y posibilidad de adelantar futuros, anticipar acontecimientos, diseñar escenarios, pronosticar tendencias, rectificar rumbos, trazar estrategias y objetivos realizables en plazos determinados entre otras muchas definiciones.

Un sistema de planificación inteligente y colectiva debe ser la característica esencial del socialismo, y entre sus metas debe estar el desarrollo y perfeccionamiento del sistema de relaciones monetario mercantiles.

La contraposición planificación-mercado es artificial. Son relaciones sociales que se complementan y subordinan según las relaciones de producción y la hegemonía política dominantes.

 

MSc. Rafael Montejo Véliz, profesor del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección, CETED, de la UH.

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