EstherBerrierFidel

Afirma la Dra. Esther Aguilera Morató, Presidenta del Comité Académico de los Encuentros de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que nos regala en apretada síntesis un hermoso testimonio de la organización de estos eventos académicos.

Corría el año 1998. En el Palacio de Convenciones de la Habana un pequeño grupo de jóvenes investigadores nos empeñábamos en analizar el comportamiento de la economía internacional y diagnosticar las posibilidades reales del desarrollo en condiciones de Globalización neoliberal.

Al encuentro, organizado en la ANEC con la participación del Centro de Investigación de la Economía Internacional (CIEI), el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) y la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana (FE-UH), habíamos invitado a algunos economistas extranjeros para tener una visión más amplia del comportamiento de las relaciones económicas.

Lo habíamos comunicado a Fidel y allí se apareció, con su imponente presencia, su insaciable sed de conocimiento, su verbo y su altura. Recuerdo que en el momento que entró al salón de reuniones un guitarrista que habíamos convocado interpretaba una bella melodía. Todo quedó en silencio y nuestra atención se volcó en él… no podía ser de otra forma.

Participó con nosotros, realizó importantes reflexiones y al finalizar nos dijo que el encuentro tenía que ser más grande, que teníamos que profundizar mucho más en aquel orden económico internacional que invalidaba los esfuerzos de las políticas internas, que convocáramos a miles de economistas y también a sociólogos y politólogos por la repercusión social de los temas que analizaríamos, que había que examinar el comportamiento y las tendencias de ese fenómeno globalizador que nos envolvía.

Nos pidió que lo organizáramos para el próximo año e insistió mucho en que los asistentes representaran todas las corrientes del pensamiento. Que vinieran marxistas, neoliberales, estructuralistas, desarrollistas, keynesianos, que en conjunto dialogáramos, discrepáramos y en lo que fuera revolucionario coincidiéramos. Hizo que visualizáramos un foro de amplio debate donde la premisa debía ser la exposición resultado del análisis riguroso de los fenómenos que acontecían en la economía internacional, e insistió en que respetáramos las ideas diferentes y defendiéramos las nuestras con rigor, que primara la cultura del debate.

Hizo especial énfasis en la presencia de organismos regionales e internacionales afines al tema, aun cuando Cuba no perteneciera a ellos, alertándonos de que podríamos encontrar alguna reticencia inicialmente, pero que insistiéramos, porque era importante conocer su pensamiento y que conocieran el nuestro.

Emprendimos la tarea, felices de la encomienda y con un alto sentido del compromiso que asumíamos. La Asociación de Economistas y Contadores de Cuba, asumió el reto y nos acompañó la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe.

Creamos un Comité Académico con profesores-investigadores de máxima calificación y especialistas de altísimo nivel en cada uno de los temas que someteríamos a debate. Provenían del CIEI, CIEM, LA FE-UH, EL Centro Nacional de Investigaciones Económicas del Ministerio de Economía, el Instituto de Relaciones Económicas Internacionales, economistas del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y politólogos del Ministerio de Relaciones Exteriores; elaboramos la convocatoria con los temas a debatir y lanzamos la convocatoria.

Un año después, realizamos el primero de 13 Encuentros en Cuba, y uno en Panamá. Cada vez asistían más personalidades de todas partes del Mundo, entre los que puedo recordar, nueve Premios Novel de Economía, organismos internacionales como la Cepal, el FMI, el BM, el BID. Ninguno quería estar ausente de aquel foro que se convirtió, durante años, en la reunión más importante de los economistas del mundo; y el único donde se encontraban corrientes opuestas. Luego de 10 años sin celebrarse, la ANEC convocó la XIV edición en el 2023.

Las relatorías de esos eventos han constituido material bibliográfico de prestigiosas universidades en América Latina.

Fidel asistió prácticamente a todos y a todas sus sesiones. Dedicaba horas a escuchar, participó de manera directa, polemizó, y con su acostumbrada vehemencia explicó, denunció y propuso. Clausuró varios de estos eventos académicos con su brillante oratoria en intervenciones que fueron lecciones para un auditorio heterogéneo que lo escuchaba con atención y respeto.

Nadie como él comprendió la importancia de aquellos debates; participaba activamente, preguntaba, intervenía, reflexionaba, y estoy segura de que disfrutaba aquel debate de ideas tan diferentes.

Hoy, cuando nos adentramos en el centenario de su nacimiento y vivimos una convulsa etapa de ambiciones geopolíticas y desórdenes estructurales, le rendimos homenaje organizando el XV Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del desarrollo a celebrarse en el año del su centenario.

Fidel estará allí. Sus ideas, su insaciable sed de saber, su tenacidad en el estudio, su insistencia en el diálogo respetuoso, en convocar a todas las corrientes de pensamiento, en conocer y debatir sus propuestas e involucrarnos en la lucha por la urgencia de una alternativa para la construcción de un mundo mejor en las difíciles condiciones en que se desenvuelve hoy la economía mundial, constituyen la base de su organización.

Considero que hay mucho que profundizar aún en el importante papel que ocupó Fidel en esos encuentros, sus objetivos y resultados. Su pensamiento es una realidad en constante evolución ante una economía mundial depredadora con un perverso mecanismo que bloquea el desarrollo, donde lamentablemente la izquierda acumula derrotas y la destrucción del planeta no se detiene, donde la información es desinformación y las redes comunicacionales con importantes recursos se empeñan en distorsionar la realidad.

3 comentarios en «Fidel estará allí…»
  1. Interesante reseña de aquellos encuentros con la presencia activa de Fidel, los que pudimos participar en alguno de ellos, guardamos en nuestros recuerdos la presencia del Comandante en Jefe como participante activo y de una capacidad única de escuchar con máxima atención y respeto todas las intervenciones.

  2. Sería bueno publicar las intervenciones del comandante porque estoy seguro que el 90% tienen actualidad y vigencia y no ayuda a reflexionar sobre el camino por dónde vamos

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