DrC. Carlos César Torres Páez, director del Centro de Estudios de Dirección, Desarrollo Local, Turismo y Cooperativismo de la Universidad de Pinar del Río y miembro del Comité Nacional de la ANEC

El desarrollo económico y social de Cuba requiere de la participación de todos y cada uno de los actores de la sociedad. Los cambios y medidas que se implementan involucran a todas las formas de propiedad y de gestión de la economía. El nuevo modelo económico reclama la participación de los trabajadores en los procesos de planificación, regulación, gestión y control.

Todos estos elementos condicionan la necesidad de fortalecer la cultura económica de la población, en especial de los trabajadores, jóvenes y cuadros, y reservas del Partido, el Estado y el Gobierno, para alcanzar este objetivo el DrC. Carlos César Torres propone:

  1. Diseñar una Política y Estrategia de Comunicación para los temas económicos a nivel nacional, provincial y municipal.
  2. Concebir Campañas de Comunicación para las diferentes Medidas, Políticas y Normas Jurídicas que se adopten en el país, incluyendo su seguimiento e impacto.
  3. Incrementar la disponibilidad, estabilidad y acceso a información económica que permita contrarrestar con mayores argumentos las campañas subversivas y de descrédito a la Revolución que organizan nuestros enemigos, en la medida que los riesgos y la sensibilidad de la información lo permitan.
  4. Concebir a nivel nacional, provincial y municipal, Grupos de Comunicación en Temas Económicos con la presencia de periodistas, comunicadores, diseñadores, economistas, entre otros profesionales, para asesorar al Partido y el Gobierno, y a otras organizaciones políticas y de masas, en la promoción de la cultura económica de la población.
  5. Perfeccionar, de inmediato, los programas de estudios de las diferentes carreras universitarias para la inclusión de diferentes formas de organización del proceso docente-educativo, que promuevan la cultura económica, emprendedora e innovadora de los estudiantes universitarios ue serán los futuros profesionales del país; así como herramientas básicas de Dirección.

Deben incrementarse las acciones de formación en “Administración” a los actuales Cuadros y Reservas del Estado y el Gobierno a los diferentes niveles; dando prioridad a los entrenamientos en el puesto de trabajo, los talleres, seminarios, etc., con un enfoque de aprender-haciendo y de investigación-acción-participación.

El desarrollo local requiere avanzar de forma más acelerada en el proceso de descentralización de competencias a los diferentes niveles con énfasis en el municipio; así como en el fortalecimiento de los sistemas productivos locales y encadenamientos productivos. Se impone, de inmediato, ampliar las competencias de los gobiernos municipales para la definición de tributos territoriales y una mayor disponibilidad de la contribución para el desarrollo local, y evaluar la posibilidad de retener el 100% de lo que capten y de proponer el por ciento a aplicar en base a los criterios que se definan.

El doctor Torres Páez, también abogó por la necesidad de perfeccionar el sistema bancario y financiero cubanos, para lo que propuso concebir un sistema de trabajo parecido al de la COVID-19 y la Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional con más ciencia; en función de movilizar a la mayor cantidad de científicos y expertos en el tema para realizar propuestas concretas a los problemas que se diagnostiquen.

También llamó a priorizar los procesos para la implementación en la base de las Medidas, Políticas y Normas Jurídicas aprobadas en los últimos años, que son parte de la actualización del Modelo de Desarrollo Económico y Social Cubano consistente en la implementación de los Lineamientos, el PNDES 2030, la Estrategia Económico-Social, el Plan SAN, etc. Los procesos para su implementación y desarrollo en la base, dígase gobiernos municipales, empresas y UEB estatales, cooperativas agropecuarias y no agropecuarias, trabajadores por cuenta propia, productores agropecuarios individuales, deberán ser priorizados.

En ese proceso es fundamental que en cada caso se cumpla con un ciclo básico para aterrizar cada decisión del país en la práctica: capacitación en el contenido de la decisión y el cómo de su implementación; la incorporación a la gestión empresarial y pública, según sea el caso, a través de herramientas concretas; el sistema de trabajo que se le monte para su monitoreo y seguimiento; la evaluación de impactos; y la comunicación como elemento transversal a todas las anteriores.

Llamó a perfeccionar el sistema de trabajo de los gobiernos locales y las organizaciones políticas y de masas en función de la atención priorizada a las siguientes temáticas estratégicas para el desarrollo económico y social del país:

  • Diseño e implementación de las Estrategias de Desarrollo Municipal (énfasis en los programas de desarrollo) y las Estrategias de Desarrollo Empresarial.
  • Diseño y gestión de proyectos de desarrollo local con énfasis en la producción de alimentos, la industria local, el turismo local sostenible, el comercio, la gastronomía y los servicios y las energías renovables (mayor participación de los municipios en la transformación de la matriz energética). Lograr una mayor incorporación de los actores no estatales. Priorizar la asignación de fondos a la empresa estatal, siempre y cuando se garantice competitividad y calidad en las posibles producciones.
  • Estrategia para la exportación de bienes y servicios.
  • Estrategia de captación de divisas en frontera.
  • Fortalecimiento de los sistemas alimentarios locales con más ciencia.
  • Creación de espacios y mecanismos para un mayor diálogo de los gobiernos locales, los organismos reguladores, las organizaciones políticas y de masas y las universidades, con los actores no estatales en función de la búsqueda de consensos, la atención a sus necesidades, la mejor canalización de sus aportes al desarrollo económico y social del país y los municipios, y el incremento de su responsabilidad social. Trabajar en los procedimientos y normas jurídicas que permitan ordenar la realización, por parte de todos los actores económicos, de programas de responsabilidad social.
  • Creación de una norma cubana de responsabilidad social, para lo cual se propone estudiar la experiencia del Centro de Estudios de Dirección, Desarrollo Local, Turismo y Cooperativismo de la Universidad de Pinar del Río con el sector cooperativo, así como del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas del CITMA al frente de una red de actores para la promoción de la Economía Social y la Responsabilidad Social Empresarial.
  • Instauración de espacios y mecanismos para promover lo antes posible la participación ciudadana en la toma de decisiones y la revitalización del funcionamiento de los Consejos Populares.
  • Realización de encuentros sistemáticos con académicos y expertos en los diferentes programas de las estrategias de desarrollo territorial, en función de evaluar propuestas para su impulso. Avanzar en la cultura de contar con el conocimiento experto para la toma de decisiones sobre asuntos de interés económico y social de las provincias y municipios.

Argumentó la necesidad de incrementar alianzas entre gobiernos locales, universidades, organismos globales de la economía, organizaciones políticas y de masas, sistema empresarial y Consejos Populares; en función de la gestión estratégica del desarrollo local, sobre la base del diseño y gestión de herramientas tales como:

  • Sistemas de gestión del conocimiento y la innovación.
  • Sistemas de capacitación y formación.
  • Estrategias de comunicación.

Involucrar en los programas de informatización de la sociedad, el perfeccionamiento de los Sistemas de Información y Estadística Territorial en función de que tengan utilidad real para la toma de decisiones a nivel municipal y provincial.

Por último, hizo un llamado a fortalecer el trabajo comunitario en todos los municipios a partir de estrechar los vínculos de trabajo entre la Asamblea Municipal del Poder Popular, el Consejo de Administración Municipal, el CUM, los Presidentes de Consejos Populares, Delegados de Circunscripción, Presidentes de CRD, FMC; para lo cual elaborarán de inmediato un plan de acciones que permitan incidir en los siguientes aspectos clave:

  1. Percepción de riesgo sobre la situación epidemiológica actual y las medidas higiénico sanitarias y de distanciamiento social. A pesar de las acciones que se desarrollan tenemos la percepción de que, en general, esto se ve fundamentalmente como una tarea de Salud Pública y no como una responsabilidad del trabajo integrado que le corresponde hacer a todos los factores de la comunidad, bajo la orientación del Partido y el Gobierno en cada municipio.
  2. Cultura económica de la población. En este sentido informar sobre la situación económica actual del país y el impacto que en ella tiene la COVID-19 y enfatizar en el impacto negativo del bloqueo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba y las medidas adicionales adoptadas desde la administración de Trump y que continúan en la de Biden. Adicional a ello se debe aportar información sobre acciones concretas que se realizan en función de implementar la Estrategia de Desarrollo Económico y Social de impulso a la economía y enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19, el PNDES 2030 y las estrategias de desarrollo territorial (provincial y municipales).
  3. Explicación de las intenciones reales de los enemigos de la Revolución con la actual campaña mediática y acciones de indisciplina social y vandalismo. Además de la información que se da por los medios de comunicación, es importante revitalizar el papel de los CDR, los Delegados de Circunscripción, la FMC y los Presidentes de Consejos Populares en el intercambio directo con la población a pesar de la situación epidemiológica que enfrenta la provincial. Concebir acciones que no impliquen concentraciones pero que nos permita llegar a cada familia con argumentos concretos, no solo consignas.
  4. Realización de acciones de apoyo a la Revolución, siempre y cuando se cumplan las medidas higiénico sanitarias y de distanciamiento social, dejando evidencia gráfica y publicándolas en las redes sociales.
  5. Hacer un levantamiento de propuestas asociadas a oportunidades para el desarrollo económico y social de los municipios y las provincias en general, así como de inquietudes y recomendaciones de medidas a adoptar por el país para superar la actual situación económica.
  6. Organizar la atención a familias vulnerables, personas con capacidades diferentes y conductas delictivas o socialmente inadecuadas.
  7. Implementar formas de reconocimiento social al personal de la salud, cuadros y trabajadores de la producción y los servicios (estatales o no estatales), oficiales del MININT y las FAR, funcionarios del Partido y el Gobierno, que viven en cada CDR y que desde el cumplimiento de sus funciones aportan al desarrollo del municipio en la compleja situación epidemiológica que afecta al país.

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